BOMBA EN BARAJAS / El análisis / A FONDO: ETA responde a Zapatero en la Terminal 4

BOMBA EN BARAJAS / El análisis / A FONDO
ETA responde a Zapatero en la Terminal 4
CASIMIRO GARCIA-ABADILLO
Mientras el presidente del Gobierno hacía su balance del año en Moncloa, en un ambiente eufórico, ETA tenía ya en marcha su macabra respuesta. Y, probablemente Garikoitz Azpiazu, alias Txeroki, se estaría partiendo de risa cuando Zapatero se preguntó retóricamente: «¿Se está mejor cuando hay un alto el fuego permanente que cuando había bombas, como hace un año?». ¿Y 'Josu Ternera'? ¿Qué estaría pensando el jefe político de ETA cuando el presidente dijo que, en relación al terrorismo, en un año España «estará mejor que hoy»?La capacidad de ETA para apretarle las tuercas al Gobierno está en relación directa con la dependencia del presidente del llamado proceso de paz. El viernes, Zapatero dejó claro que es a la luz de ese asunto (¿cómo pudo cometer un error estratégico tan enorme?) como deberán juzgarle los ciudadanos.
Aparentemente, el presidente no tenía ninguna información de que ETA podía cometer un atentado a las pocas horas. Si no, no se entiende cómo fue tan imprudente, tan frívolo, en su rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.
Sin embargo, las Fuerzas de Seguridad del Estado tenían la convicción de que ETA preparaba algo para estos días. Se temían un gesto sonoro por parte de la banda antes de final de año. «Yo lo esperaba para el día 31», dijo una fuente experta en la lucha contra ETA.
¿Qué ocurre entonces? ¿Es que al presidente no le llegan esos mensajes? ¿O es que el jefe de Gobierno confía tanto en sus fuentes que desecha todo lo que él no controla personalmente?
Durante los últimos meses, la estructura de los mandos de la lucha antiterrorista se ha ido deteriorando paulatinamente. La filtración a ETA de la operación policial contra su entramado financiero (asunto congelado por el juez Garzón) provocó un efecto desmoralizador en muchos de los profesionales que llevan años jugándose la vida en la lucha contra ETA. A la cadena de ceses que afectó a la cúpula policial el pasado otoño se ha sumado la semana pasada la dimisión del número tres del CNI, Miguel Sánchez, el director general que controlaba directamente los servicios de Inteligencia, uno de los mejores hombres con los que ha contado el Centro en toda su historia.
¿Es acaso ese deterioro, producido fundamentalmente por desacuerdos con la actual política antiterrorista, el que lleva a Zapatero a cometer tan flagrantes equivocaciones?
Sea como fuere, ETA no sólo ha demostrado su capacidad operativa colocando una furgoneta llena de explosivos en Madrid, sino su habilidad para dejar en mal lugar, en el peor momento, a la persona que con más ardor sigue defendiendo dentro del Gobierno la vía del diálogo.
¿Recuerdan lo que ocurrió cuando se debatió en el Parlamento Europeo la polémica declaración de respaldo al proceso de paz? Pues que, unas horas antes, ETA robó 350 pistolas en Francia. Lo que se planificó como un éxito internacional de Zapatero se transformó en un agrio debate que dividió en dos a la Eurocámara.
Como era de esperar, Arnaldo Otegi, que no condenó el atentado pero tuvo la desvergüenza de mostrar su «solidaridad» con los afectados por la explosión de la T-4, no dio por roto el proceso, sino que, muy al contrario, defendió que ahora era «más necesario que nunca». Al jefe de Batasuna le interesa mucho que no se rompa el proceso. Entre otras razones, porque sobre su cabeza penden algunos procesos que podrían llevarle a prisión.
Poco después de la intervención de Otegi, el presidente del Gobierno compareció de nuevo en Moncloa. Su gesto ya no era de gozo, como lo fue 24 horas antes. Rodríguez Zapatero dijo, solemne, que quedaban «suspendidas todas las iniciativas sobre el diálogo»; pero, a preguntas de los periodistas, se negó a dar por definitivamente roto el diálogo. Y es que al presidente también le va mucho en que no se quiebre la esperanza de que ETA puede dejar de matar sin ser derrotada por el Estado de Derecho.
Tras su comparecencia, las dudas son aún mayores. ¿Va a recomponer el Pacto Antiterrorista, como le pide Rajoy? ¿O estamos simplemente ante un «accidente» propio de un «proceso largo, duro y difícil»? Desde luego, estamos peor que ayer, pero -me temo- que mejor que mañana.




0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
Home