El líder del PP sale «sin garantías» de que el Gobierno no negociará políticamente con ETA

El líder del PP sale «sin garantías» de que el Gobierno no negociará políticamente con ETA
Asegura que el jefe del Ejecutivo no le informó de nada concreto ni «nuevo», y que ni siquiera le confirmó ni le desmintió la reunión con la banda
CARMEN REMIREZ DE GANUZA
MADRID.- Mariano Rajoy aseguró ayer que José Luis Rodríguez Zapatero no le dio «garantías» ni «compromiso claro» alguno de que el Gobierno se negará a negociar con ETA antes de que abandone la violencia y entregue las armas.
El presidente del PP resumió con ello una reunión en la que, pese a haber sido convocada por el jefe del Ejecutivo, no le reportó informaciones concretas sobre el proceso ni respuesta satisfactoria a sus propias exigencias.
Sobre lo comunicado por Zapatero, Rajoy fue especialmente parco. Se limitó a decir, en una rueda de prensa convocada en la sede del PP, horas después del encuentro, y tras haber despachado con Angel Acebes, Eduardo Zaplana e Ignacio Astarloa, que «me ha dado una información de tipo general, pero no me ha transmitido ningún acontecimiento nuevo que me permita ser más optimista».
Al decir de Rajoy, Zapatero ni siquiera llegó a confirmarle o a desmentirle la reciente entrevista de los representantes del Gobierno con ETA de la que hablaron los medios hace dos días.
Pero tampoco Rajoy parecía ayer muy interesado en averiguarlo. No sólo porque nunca se ha mostrado interesado por los detalles del proceso sino, sobre todo, porque para él, ayer, lo prioritario era dejar constancia de su oposición no sólo al encuentro directo del Gobierno con ETA, sino también a sus conversaciones con Batasuna y en general, a todo el proceso.
Si en su anterior entrevista de marzo en La Moncloa Rajoy animó a Zapatero a entrevistarse con ETA para «verificar» el cese de la violencia, ayer solemnizó su oposición a una cita semejante, en tanto, como es evidente para «los españoles», dicho cese «no se ha producido».
De la misma manera, si en marzo pasado Rajoy condicionó su declarado apoyo a Zapatero a que no pagara un precio político para el cese de la violencia, y en junio se lo retiró nada más conocer que el PSE-EE se reuniría con la ilegal Batasuna, lo que hizo ayer fue reeditar y actualizar las condiciones para un consenso que, tal como se auguraba estos días, se constató imposible tras una reunión de poco más de una hora.
Primero, que el Gobierno no permita a Batasuna presentarse a las elecciones municipales y forales mediante listas blancas y otros subterfugios. Segundo, que aborte la mesa de partidos como foro de negociación política sobre Navarra o sobre la autodeterminación con una organización ilegal. Tercero, que pida a su fiscal general la contundencia contra los terroristas que tanto han echado en falta los populares en los últimos meses: Éstas son las condiciones que Rajoy trasladó ayer a Zapatero y en cuya respuesta basó su decepción y su denuncia.
«Sobre estos asuntos no he recibido certidumbres por parte del presidente del Gobierno», proclamó ayer Rajoy. «No he recibido certidumbre sobre la presentación o no de Batasuna a las elecciones; no me ha garantizado que Batasuna sólo se presentaría si ETA abandonara definitivamente las armas».
«No he recibido certidumbre sobre la mesa de partidos», insistió, «no se me ha garantizado que no la habrá con Batasuna». Lo que sí recibió, aunque Rajoy lo comentó con clara ironía, fue la promesa de que «el Gobierno intentará que la ley se cumpla y el fiscal haga bien las cosas».
Una vez aclarado que ya no apoya una eventual reunión del Gobierno con una ETA rearmada, y que el Gobierno no le daba garantías ni certezas sobre el proceso al portavoz de unos cuantos millones de españoles, el presidente del PP se dedicó ayer a puntualizar dos cosas: la primera, que su partido tiene una política antiterrorista alternativa a la de Zapatero; la segunda, que ésta es distinta y está basada en la aplicación del Código Penal y la Ley de Partidos.
«Yo también quiero que ETA se acabe pero sin pagar precio político», afirmó, «y quiero el consenso, pero no sobre la base de que Batasuna se presente a las elecciones».
Renuncia a fumar el 'puro' de la paz
C. R. G.
Rajoy entró como salió, más adusto y distante que enfadado. La presión de los flashes no doblegó ese gesto de solemnidad del líder de la oposición en el que, a la entrada de La Moncloa, rebotaba sin piedad todo el repertorio de sonrisas al uso de Rodríguez Zapatero.
Dentro del palacio, el presidente del PP agradeció a su anfitrión el detalle de unos puros navideños, pero ninguno de ellos llegó a fumar lo que podría haber sido la pipa de la paz.
En realidad, por lo declarado ayer, aquélla se pareció mucho a una película de indios. Más que un diálogo entre los representantes de las dos Españas, los jefes de tribu se limitaron a soltar, casi con monosílabos, sus respectivos monólogos.
Rajoy se dedicó, como quien dice, a hablar de su libro. A falta de novedades en el genérico discurso del anfitrión, el invitado le colocó a éste su propio discurso.
Hubo más laconismo que reproches. El presidente del PP apenas afeó a Zapatero aquella reunión del PSE-EE con Batasuna que tanto le enfadó en el mes de junio y por la que rompió, hasta hoy, su apoyo al Gobierno en el proceso.
Tampoco le recordó aquella promesa de su primera reunión del mes de marzo, nada más inaugurarse el alto el fuego, sobre que el Gobierno no había pactado previamente la tregua con ETA.
Rajoy marcó, con la ley a modo de estandarte, los puntos por los que reconstruir los puentes del entendimiento, pero no evitó que los dos acabaran por replegarse a sus fronteras, con más indiferencia y displicencia que tensión.
Al decir de sus colaboradores, lo difícil ayer era adivinar cómo lograron prolongar su charla por espacio de más de una hora.
TRES CONDICIONES PARA EL CONSENSO
Batasuna no se puede presentar a las elecciones mientras ETA no anuncie su voluntad de abandonar definitivamente la violencia.
No puede haber una mesa de partidos ni establecerse negociaciones políticas sobre ningún tema con una organización terrorista.
Hay que aplicar la ley. Y la Fiscalía debe instar su aplicación con contundencia, como es su obligación, cuando se trata de un tema como el terrorismo.




1 Comments:
"Cuando el enemigo viene hacia ti proponiendo tratados de paz, manda espías a su campo y verás que está preparando un ataque." Sun Tzu, EL ARTE DE LA GUERRA
"Haz que tus rivales vean como extraordinario lo que es ordinario para ti; haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti. Luchar con otros cara a cara para conseguir ventajas es lo más arduo del mundo. La dificultad de la lucha es convertir los problemas en ventajas." C.Martín. EL ARTE DE LA VENTAJA.
http://www.personal.able.es/cm.perez/Extracto_de_EL_ARTE_DE_LA_VENTAJA.pdf
Mas en http://www.personal.able.es/cm.perez/
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